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BMW 2002 E10 Tii Blanco Kyosho 1:18

BMW 2002 E10 Tii Blanco Kyosho 1:18
Precio actual: 189,00 €
En stock
Entrega estimada: 12–16 nov 2026
Envío desde 12,00 € Con seguimiento y seguro
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Pago seguro con
Ficha técnica
Marca del coche
BMW
Fabricante de modelos
Kyosho
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Nuevo
SKU
08543W
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el BMW 2002 E10 Tii Blanco Kyosho 1:18

TL;DR: El Kyosho BMW 2002 tii E10 1:18 es un diecast blanco de la berlina compacta de 1972, con partes practicables y la carrocería sobria de la serie 02. Reúne peso de zinc, líneas limpias y una mecánica de inyección que explica su fama entre los aficionados a los clásicos alemanes.

Hay coches que no necesitan alardes para hacerse un hueco en la vitrina, y el BMW 2002 tii es el ejemplo clásico. Este Kyosho 1:18 lo traslada a diecast con una silueta de tres volúmenes inconfundible, ventanas amplias y un frontal sin adornos. A la escala de 1:18 cada línea recta se aprecia con calma.

Kyosho BMW 2002 tii E10 1:18 en diecast blanco

El peso del zinc y el blanco bajo la luz

Al sacar la pieza de su base, el peso del zinc se nota de inmediato: es la densidad propia del diecast, que una pieza de resina, más ligera, no reproduce. El blanco es un acabado exigente porque no esconde nada. Con una lámpara de vitrina se aprecia si la superficie es pareja, sin piel de naranja, y si los cantos de las ventanillas se separan limpiamente de la carrocería. En un coche de costados tan planos como el 2002, el reflejo corre largo y limpio, y cualquier irregularidad se delata. Las llantas y los neumáticos completan la lectura: el hueco hasta el paso de rueda define la postura y, en un compacto, un par de milímetros cambian su carácter.

Partes practicables y holguras

La ficha confirma que el modelo tiene partes practicables, algo que en 1:18 conviene valorar con ojo crítico. Mover paneles en metal exige holguras algo más amplias que en un cuerpo sellado, y esa es la contrapartida normal del diecast articulado, no un defecto. Lo que sí debe verse es un cierre firme, que se asiente al soltar cada panel sin quedar flojo ni forzado. Para quien disfruta manipulando sus modelos, es un valor real. Para quien solo mira, las rendijas apenas se distinguen a un metro de distancia. Conviene sujetar el coche por la carrocería y manejarlo siempre con las dos manos.

La serie 02 y la inyección mecánica del tii

De la berlina 02 al tii

La serie 02 nació a finales de los sesenta como una berlina compacta de dos puertas con aspiraciones deportivas. Hacia 1971 llegó el 2002 tii, con el motor de dos litros y cuatro cilindros alimentado por inyección mecánica, que elevó la potencia hasta alrededor de 130 CV. La receta era sencilla: un coche pequeño, ligero y comunicativo, que preparó el terreno para la saga de berlinas deportivas de la marca. En su época se medía con compactos deportivos europeos de planteamientos muy distintos, y esa rivalidad ayuda a entender por qué el 02 se mira hoy con tanto respeto. Para muchos aficionados, el tii es el más completo de la familia.

Qué comparar con el coche real

Al contrastar la réplica con fotografías del coche real, conviene empezar por tres cosas: la altura de la carrocería sobre las llantas, la forma del morro con sus dos faros redondos y la delgadez de los pilares, que en el original dejan una cabina muy luminosa. Si esas proporciones se sostienen, el resto es detalle. Con la luz de cara, comprueba que los cristales queden al ras y que las gomas no engorden el perfil. A esta escala las insignias deben ser legibles pero no gruesas, y los cromados finos, sin rebabas ni pintura acumulada en los bordes.

Un compacto clásico para la vitrina de los setenta

Con algo más de 23 cm de largo, el 2002 tii a 1:18 ocupa el hueco de un compacto clásico y se lleva bien con otros coches de los años setenta. Una vitrina de berlinas europeas gana contraste con un coche pequeño y rectilíneo junto a modelos más corpulentos. Merece protección frente al polvo y una luz lateral que no incida en directo durante horas, porque el sol continuo castiga cualquier pintura con el tiempo. En España, donde el coleccionismo de coches de metal arrancó muchas veces con los fascículos de quiosco, un BMW de este nivel suele ser el paso siguiente. Es una pieza para quien quiere un clásico alemán de formas sobrias, con el atractivo añadido de poder manipularlo.

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