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Ferrari 250 GTO #22 24 Hours of Le Mans 1962 Kyosho 1:18

Ferrari 250 GTO #22 24 Hours of Le Mans 1962 Kyosho 1:18
Precio actual: 343,00 €
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Ficha técnica
Marca del coche
Ferrari
Fabricante de modelos
Kyosho
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Nuevo
SKU
08438B
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Ferrari 250 GTO #22 24 Hours of Le Mans 1962 Kyosho 1:18

TL;DR: Kyosho reproduce en 1:18 diecast el Ferrari 250 GTO con el número 22 de las 24 Horas de Le Mans de 1962, la carrera en la que el modelo consolidó su dominio en la categoría GT. La carrocería de competición conserva la numeración y los detalles de aquella temporada decisiva para Ferrari.

El 250 GTO no ganó fama solo por su rareza, sino por lo que hizo en pista. Esta versión con el número 22 sitúa la miniatura directamente en Le Mans, en el año en el que esa reputación empezó a construirse.

El Ferrari 250 GTO y la temporada de Le Mans de 1962

Un GT de competición nacido para la categoría

El 250 GTO combinaba el motor V12 Colombo del 250 GT con una carrocería de Scaglietti diseñada por Giotto Bizzarrini para reducir la resistencia aerodinámica a alta velocidad, una prioridad ineludible en un circuito con rectas tan largas como el de Le Mans. Ferrari homologó el modelo para la categoría GT con la vista puesta directamente en la resistencia, y de las 36 unidades construidas, buena parte pasó por algún tipo de competición antes de terminar su vida en manos de coleccionistas privados. Muchos de esos ejemplares combinaron uso en carretera con participaciones puntuales en competición, una dualidad poco habitual incluso entre los GT de la época.

1962, el primer año de tres victorias de clase consecutivas

En 1962, el 250 GTO comenzó una racha de tres victorias de clase consecutivas en las 24 Horas de Le Mans, un palmarés que consolidó al modelo como referencia absoluta de la categoría GT frente a rivales como Jaguar o Aston Martin. Ese primer año de la racha es exactamente el que reproduce esta miniatura, con el número 22 y la decoración de competición que distinguía a los coches de carreras del 250 GTO frente a los ejemplares de calle vendidos sin numeración ni preparación adicional.

La reproducción de Kyosho de la versión de competición

Número de carrera, faros adicionales y carrocería de pista

Kyosho trabaja esta versión de competición en zamak, con el número 22 aplicado con un registro preciso sobre las puertas y el techo, siguiendo la disposición habitual de los coches de resistencia de la época. La carrocería incorpora los detalles propios de un GTO de pista frente a la versión de calle, como los faros auxiliares delanteros y una tapa de combustible de acceso rápido, elementos pensados para las paradas nocturnas de una carrera de veinticuatro horas. El acabado mantiene las líneas de apertura de puertas y capó ajustadas con la misma precisión que la versión de calle, y el interior reproduce el habitáculo despojado de lujo de un coche de competición, con asientos deportivos y arco de seguridad visibles bajo el cristal. El precio de esta versión se sitúa en un segmento similar al de la versión de calle dentro del catálogo Kyosho, con la decoración de carrera como principal diferencia de producción.

Un GTO de carreras dentro de una colección de resistencia

Lugar junto a otros GT de Le Mans de los años sesenta

A 1:18 este 250 GTO de competición mide en torno a 23 centímetros, el mismo formato que la versión de calle, lo que permite alinearlo junto a otros protagonistas de Le Mans de la misma década sin romper la coherencia de escala. Comparar la posición de los faros auxiliares y el tipo de tapa de combustible frente a fotografías de época es una forma directa de distinguir una réplica de competición bien documentada de una simple versión de calle con un número añadido. Mantener la decoración numerada alejada de la luz solar directa conserva mejor el contraste entre el número de carrera y el color de fondo con el paso de los años. Para quien reconstruye la era dorada de las 24 Horas de Le Mans, este GTO con el número 22 aporta la perspectiva de la resistencia.

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