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BMW Nazca M12 Chrome Silver Revell 1:18

BMW Nazca M12 Chrome Silver Revell 1:18
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Ficha técnica
Marca del coche
BMW
Fabricante de modelos
Revell
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Usado
SKU
08916
100% auténtico
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el BMW Nazca M12 Chrome Silver Revell 1:18

TL;DR: El BMW Nazca M12 de Revell en 1:18 reproduce en plata cromado el concept car que Italdesign diseñó a principios de los noventa, equipado con el motor V12 del BMW 750i bajo una carrocería futurista de fibra de carbono. Una miniatura diecast que documenta uno de los ejercicios de diseño más radicales jamás asociados al nombre BMW.

Giorgetto Giugiaro no diseñó el Nazca para BMW pensando en producción en serie, sino para demostrar hasta dónde podía llevarse un V12 alemán dentro de una carrocería italiana de fibra de carbono.

Revell y el reto de un concept car de superficies extremas

El Nazca M12 se caracterizaba por una carrocería extremadamente baja y una cúpula acristalada que envolvía el habitáculo casi sin pilares visibles, un desafío de diseño que Revell resuelve con una fundición de zinc en plata cromado que realza los reflejos sobre las superficies curvas del capó y del techo. Las líneas tensas y las tomas de aire laterales, elementos centrales del lenguaje visual de Italdesign en aquella época, quedan bien definidas, y aunque la pieza no incorpora numerosos elementos abatibles, la fidelidad a una silueta tan poco convencional es precisamente lo que da valor a esta miniatura dentro de un catálogo de concept car.

Italdesign, BMW y un V12 fuera de lo habitual

El Nazca M12 combinaba el talento de Italdesign, uno de los estudios de diseño italianos más influyentes de la segunda mitad del siglo veinte, con el motor V12 que BMW reservaba para su berlina insignia, el 750i, una mezcla poco habitual entre carrocero italiano y mecánica alemana de gran cilindrada. El proyecto nunca buscó la producción en serie, sino demostrar las posibilidades de la fibra de carbono en un chasis deportivo de altas prestaciones, y dio lugar a variantes posteriores como el Nazca C2. Tener esta miniatura en la vitrina es coleccionar uno de esos concept car que existieron para explorar ideas, no para llegar a los concesionarios.

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