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Alfa Romeo Giulietta SV #24 Targa Florio 1958 Kyosho 1:18

Alfa Romeo Giulietta SV #24 Targa Florio 1958 Kyosho 1:18
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Ficha técnica
Marca del coche
Alfa Romeo
Fabricante de modelos
Kyosho
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Nuevo
SKU
08957B
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Alfa Romeo Giulietta SV #24 Targa Florio 1958 Kyosho 1:18

TL;DR: El Kyosho Alfa Romeo Giulietta SV 1:18 reproduce el número 24 que corrió la Targa Florio de 1958, sobre la carrocería aligerada de competición que Alfa Romeo derivó de la Giulietta Sprint de calle. El diecast conserva la numeración de época, con capó, puertas y maletero funcionales para exponer el motor y el habitáculo de carreras.

La Targa Florio se disputaba por carreteras públicas de Sicilia, cerradas al tráfico solo durante la prueba, y exigía coches ligeros capaces de encadenar curvas durante horas sin fatigar mecánica ni piloto. La Giulietta SV nació precisamente para ese tipo de exigencia.

La Giulietta SV y las carreteras de Sicilia

Del Sprint de calle al ligero de competición

Alfa Romeo derivó la Giulietta SV, sigla de Sprint Veloce, del cupé de calle Giulietta Sprint aligerando la carrocería y afinando la mecánica para la competición de gran turismo. El resultado era un coche compacto, de líneas tensas dibujadas por Bertone, capaz de mantener un ritmo sostenido en las pruebas de resistencia por carretera abierta que dominaban el calendario italiano de los cincuenta. La SV no buscaba la potencia bruta sino el equilibrio entre peso y motor, la fórmula que convirtió a Alfa Romeo en referencia del gran turismo de su época.

El número 24 y la Targa Florio de 1958

La Targa Florio se corría por carreteras públicas de montaña en Sicilia, cerradas solo durante la prueba, un trazado que castigaba tanto al coche como al piloto durante horas de curvas encadenadas sin apenas tramos de descanso. Este ejemplar reproduce el número 24 de competición de la edición de 1958, con los colores y la numeración de época que identificaban al coche en carrera, el tipo de detalle que convierte una miniatura genérica en una pieza con contexto histórico concreto.

La numeración #24 y el troquelado de Kyosho en la Giulietta SV 1:18

Numeración, colores de época y peso diecast

El fabricante japonés reproduce la numeración de competición con bordes limpios, sin el desenfoque que delataría una impresión de baja resolución, y los colores de carrocería siguen la paleta de época sin artificios modernos. El peso metálico del diecast se nota al levantar la pieza de su base, una densidad que sitúa el conjunto en un segmento medio-alto dentro de las réplicas de coches de competición clásicos. Capó, puertas y maletero se abren para mostrar el motor y el habitáculo despojado de lujos, coherente con la filosofía de aligeramiento que definió a la SV frente al Sprint de calle.

El capítulo italiano de una colección de gran turismo histórico

Un número de carrera que ancla la pieza en la historia

Junto a otros GT europeos de la misma década, esta Giulietta SV aporta el capítulo italiano de carretera abierta que Le Mans o Mille Miglia comparten en espíritu pero no en trazado. Con unos 23 centímetros de longitud a esta escala, encaja en el mismo espacio que otros cupés de competición de los cincuenta, y su número de carrera concreto le da un anclaje histórico que un coche de calle sin librea no puede ofrecer. Es una pieza pensada para quien colecciona el automovilismo italiano de posguerra por su carácter, no solo por la marca.

Proteger una librea de carrera con los años

Las decoraciones de competición como la numeración de este ejemplar conviene protegerlas de la luz solar directa, que con el tiempo puede desvaír los colores más saturados de la librea. Una vitrina cerrada, con temperatura estable, prolonga la nitidez de los números y evita que el polvo se acumule en las rejillas de ventilación del capó, una zona de detalle fino en este tipo de réplicas. Frente a una réplica en 1:43, el 1:18 permite leer la numeración de carrera y apreciar el interior despojado del habitáculo sin lupa, una razón habitual por la que las colecciones centradas en coches de competición histórica prefieren este formato.

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