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Lamborghini Urraco Amarillo Kyosho 1:18

Lamborghini Urraco Amarillo Kyosho 1:18
Precio actual: 196,00 
Agotado

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Ficha técnica
Marca del coche
Lamborghini
Fabricante de modelos
Kyosho
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Nuevo
SKU
08446GY
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Lamborghini Urraco Amarillo Kyosho 1:18

TL;DR: El Kyosho Lamborghini Urraco amarillo en 1:18 reproduce el 2+2 de Bertone con el que Lamborghini buscó ampliar su clientela en los años setenta más allá del Miura. Fundido a presión, con puertas y capó funcionales, combina las líneas de Marcello Gandini con un acabado amarillo que resalta la carrocería tensa del original.

El Miura acapara todos los titulares del catálogo Lamborghini de los setenta, pero el Urraco cargó con una misión distinta: llevar la marca de Sant'Agata a un público más amplio con un 2+2 de precio más accesible.

El Urraco amarillo que reproduce Kyosho

Un Gandini menos fotografiado que el Miura

Marcello Gandini firmó tanto el Miura como el Urraco, pero mientras el primero se convirtió en icono instantáneo, el segundo pasó más desapercibido a pesar de compartir estudio de diseño. El Urraco propone una carrocería más contenida, con un techo más alto y un habitáculo pensado para cuatro plazas reales, una rareza dentro del catálogo de Lamborghini de la época. Kyosho respeta esas proporciones específicas, sin forzar las líneas hacia el lenguaje más agresivo del Miura, y el resultado es un coupé con personalidad propia dentro del diecast a 1:18.

El amarillo bajo luz directa

El amarillo de esta unidad no es un color de relleno: bajo luz directa resalta cada pliegue de la carrocería de Gandini, desde las líneas del capó hasta los pasos de rueda. La fundición a presión aporta un peso que se nota al levantar el modelo de su base, y las puertas se abren sobre bisagras metálicas que sostienen el ángulo sin caer. El interior mapeado muestra los cuatro asientos reales del Urraco, un detalle que distingue a este modelo de otros deportivos italianos de dos plazas de la misma década.

La apuesta de Lamborghini por el volumen

Un rival directo del Porsche 911

A principios de los setenta, Lamborghini necesitaba ventas más regulares que las que aportaba un superdeportivo de producción limitada como el Miura. El Urraco se pensó como respuesta directa al Porsche 911 y al Ferrari Dino, con un V8 compacto en lugar del V12 de los modelos superiores y un precio pensado para un comprador menos exclusivo. Esa comparación con Porsche y Ferrari sigue siendo la referencia más útil para entender qué buscaba realmente Lamborghini con este coche.

Una estrategia que no salió como se esperaba

Las dificultades financieras de Lamborghini durante los setenta y algunos problemas de calidad en los primeros ejemplares limitaron el éxito comercial del Urraco frente a sus rivales alemanes e italianos. Aun así, el coche sobrevivió varias generaciones internas antes de dar paso al Jalpa, y hoy se valora precisamente por representar ese capítulo menos triunfal pero igualmente auténtico de la historia de la marca. Coleccionarlo junto al Miura cuenta la historia completa de una década decisiva para Sant'Agata.

Kyosho frente a la resina de gama alta

En el segmento de los deportivos italianos clásicos, el diecast de Kyosho ocupa un punto intermedio entre la producción masiva y las tiradas limitadas en resina. Las piezas móviles, capó, puertas y en algunos casos el motor visible, son la principal diferencia frente a los modelos sellados de gama alta, que a cambio ofrecen líneas de carrocería aún más nítidas al no tener que dejar hueco para bisagras. Para un coche como el Urraco, con una carrocería relativamente sencilla y sin curvas extremas, esa diferencia de nitidez es menos determinante que en un superdeportivo de formas más complejas. El resultado es una pieza que se puede manipular, abrir y mostrar por dentro sin miedo a dañarla, algo que muchos aficionados valoran tanto como la precisión extrema de la resina.

Un contrapunto al Miura en la vitrina

Colocado junto a un Miura, el Urraco cuenta la otra mitad de la historia de Lamborghini en los setenta: la de una marca que no vivía solo de superdeportivos inalcanzables, sino que también intentó, con más o menos fortuna, llegar a un público más amplio. A 1:18, el Urraco mide en torno a 19 centímetros, un tamaño manejable que combina bien con otros deportivos italianos de la década. Para quien colecciona por marca más que por modelo concreto, esta pieza amarilla completa el relato de Sant'Agata con un capítulo que rara vez ocupa el centro de atención.

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