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Ferrari 328 GTS Azul Metalizado KK-Scale 1:18

Ferrari 328 GTS Azul Metalizado KK-Scale 1:18
Precio actual: 79,00 €
Últimas 3 unidades
Entrega estimada: 30 oct – 3 nov 2026
Envío desde 11,50 € Con seguimiento y seguro
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Pago seguro con
Ficha técnica
Marca del coche
Ferrari
Fabricante de modelos
KK-Scale
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Nuevo
SKU
KKDC180553
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Ferrari 328 GTS Azul Metalizado KK-Scale 1:18

TL;DR: KK-Scale reproduce en diecast 1:18 el Ferrari 328 GTS de 1985, el targa V8 que perfeccionó la fórmula del 308 antes del 348, en azul metalizado. Carrocería sellada de una sola pieza y línea Pininfarina. Miniatura de nivel medio para una vitrina de clásicos de Maranello de los ochenta.

A diferencia del 348 que lo sucedió, con un chasis completamente nuevo y un diseño más anguloso, el 328 GTS representa el punto final de una evolución directa que Ferrari inició con el 308 a mediados de los setenta. Esa continuidad técnica, más que una ruptura, es lo que define el carácter de este targa de motor central.

El 328 GTS y el final de una generación en Maranello

La última evolución directa del 308

Ferrari lanzó el 308 GTB y GTS a mediados de los setenta como su primer gran turismo de motor central V8 dirigido a un público más amplio que los modelos de doce cilindros, y durante más de una década fue refinando esa fórmula en sucesivas actualizaciones. El 328, presentado en 1985, representa la última de esas evoluciones antes de un cambio de generación completo: cilindrada ampliada a 3.2 litros, potencia revisada al alza y retoques estéticos en los paragolpes y las tomas de aire que modernizaron una silueta que, en lo esencial, Pininfarina había definido años antes.

El punto de referencia antes del 348

La versión GTS, con su techo removible, mantuvo la rigidez estructural necesaria para un motor central sin renunciar a la posibilidad de circular a cielo abierto, una solución que Ferrari ya dominaba desde la generación del 308. Cuando en 1989 llegó el 348, con un chasis nuevo y una estética mucho más angulosa inspirada en el Testarossa, la fórmula del 328 quedó cerrada como la culminación de una línea de V8 atmosféricos clásicos que había empezado más de una década antes. Para muchos aficionados, esa continuidad, más que la ruptura que representó el 348, es lo que convierte al 328 GTS en el punto de referencia de una era concreta de Maranello, la de los V8 de carácter más puro antes de la informatización progresiva de la marca. Ese carácter mecánico, sin asistencias electrónicas que mediaran entre el conductor y el motor, es precisamente lo que hoy se añora de esta generación de Ferrari.

Azul metalizado y la lectura de una carrocería sellada en diecast

Techo fijo y azul metalizado sobre zamak

KK-Scale resuelve este 328 GTS como una carrocería diecast de una sola pieza, sin el techo removible articulado ni puertas practicables, una decisión de producción habitual en este segmento que traslada toda la exigencia de fidelidad a las superficies exteriores. El azul metalizado de esta versión se aplica sobre una base de zamak con un acabado que gana profundidad bajo luz directa, especialmente en las superficies curvas del capó trasero y los guardabarros anchos que cubren las llantas traseras, más generosas que las delanteras como corresponde a un motor central.

Cromados y habitáculo del 328 GTS

La línea del techo, modelada fija en el molde, mantiene una continuidad visual con el marco del parabrisas que una pieza desmontable real no conseguiría igualar a este nivel de precio. Los detalles cromados, como las salidas de escape dobles bajo el paragolpes trasero y los retrovisores, aportan el contraste necesario sobre un color que, al ser oscuro, exige una aplicación muy uniforme para evitar variaciones de brillo entre paneles. El habitáculo, visible a través de un cristal bien ajustado, reproduce el salpicadero horizontal y los asientos deportivos característicos del 328 con un nivel de detalle razonable para una pieza de precio medio, sin pretender igualar el acabado de una resina artesanal de gama alta. Comparado con el rojo clásico de otra unidad de la misma gama, el azul metalizado ofrece una lectura más contenida que encaja especialmente bien junto a clásicos alemanes o japoneses de tonos fríos.

Un targa de los ochenta en la colección

Rojo y azul, dos lecturas de un mismo targa

A 1:18 el 328 GTS mide unos 22 centímetros, una medida compacta que facilita combinarlo con otros deportivos europeos de la misma escala sin que domine en exceso una balda compartida. Junto al rojo clásico de la misma gama, este azul metalizado permite montar dos interpretaciones distintas del mismo coche en una vitrina dedicada a Maranello, cubriendo tanto el tono más esperado como una alternativa menos habitual. Para una colección centrada en la evolución del V8 de motor central italiano, el 328 GTS en azul aporta el matiz cromático que completa el conjunto sin repetir el acabado más obvio. Es una elección pensada para quien busca variedad cromática dentro de una misma generación mecánica, no una alternativa de mayor o menor categoría. El resultado final depende, como siempre, del resto de piezas que acompañen a esta en la estantería.

79,00 €
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