10% de descuento en su primer pedido — cree una cuenta gratis

Crear cuenta

BMW M1 Jägermeister #31 K. Konig DRM 1982 Minichamps 1:18

BMW M1 Jägermeister #31 K. Konig DRM 1982 Minichamps 1:18
Precio actual: 142,00 €
Últimas 2 unidades
Entrega estimada: 30.09-02.10.2026
Envío desde 12,50 € Con seguimiento y seguro
10% de descuento en su primer pedido — cree una cuenta gratis
Pago seguro con
Ficha técnica
Marca del coche
BMW
Fabricante de modelos
Minichamps
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Nuevo
SKU
180822931
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el BMW M1 Jägermeister #31 K. Konig DRM 1982 Minichamps 1:18

TL;DR: El BMW M1 Jägermeister #31 de Minichamps reproduce en diecast 1:18 el coche de K. König en la DRM de 1982, con la silueta ancha del Grupo 5 y el naranja icónico de Jägermeister. Las puertas y el capó abren de verdad, un detalle poco frecuente en coches de esta época y categoría.

A finales de los años setenta, el reglamento del Grupo 5 permitía ensanchar la carrocería de un coche homologado casi sin límites, siempre que se mantuviera el techo original. El resultado fueron siluetas anchas y agresivas que poco tenían que ver con el coche de calle, y el BMW M1 de esta miniatura es uno de los ejemplos más recordados de ese periodo.

El BMW M1 y la era del Grupo 5

Del proyecto con Lamborghini a la silueta ancha

El BMW M1 nació de una colaboración con Lamborghini para desarrollar un coche de calle homologable en competición, un proyecto que terminó completándose en Italia tras la salida de Lamborghini del acuerdo. Su disposición de motor central lo distinguía de cualquier otro BMW de la época, y esa base sirvió tanto para el M1 Procar, la serie de apoyo a la Fórmula 1, como para las versiones de Grupo 5 con carrocería ensanchada como esta. Los pasos de rueda abultados y los faldones bajos que muestra esta réplica no son un añadido cosmético: son la consecuencia directa de instalar neumáticos mucho más anchos que los del coche original.

Jägermeister, un naranja con historia

El naranja Jägermeister es uno de los colores más reconocibles del automovilismo alemán de los setenta y ochenta, presente en Porsche 935, Ford Capri y también en este BMW M1. K. König corrió con el número 31 en la DRM de 1982, el campeonato alemán de coches de carreras que en aquellos años convivía con el Grupo 5 en su parrilla. Reproducir ese naranja con fidelidad sobre una carrocería diecast exige un control de tono muy preciso, porque cualquier desviación hacia un tono más rojizo o más amarillento se nota de inmediato junto al ciervo del logotipo.

Minichamps y las piezas móviles de este M1

A diferencia de otras réplicas de coches de carreras de la época, este M1 de Minichamps abre puertas y capó, lo que permite acercarse al habitáculo sin depender solo de las líneas exteriores para transmitir el carácter del coche. El zamak con el que está fundida la carrocería aporta el peso característico del diecast, mayor que el de una resina equivalente, y tolera mejor el manejo repetido que exige mostrar estas aperturas. El ajuste de las líneas alrededor de las puertas se nota especialmente en un M1, porque su silueta baja y de motor central deja muy poco margen para disimular una separación irregular entre el chasis y el panel móvil.

La DRM y el contexto de las carreras de turismos alemanas

La Deutsche Rennsport Meisterschaft reunía en aquellos años una mezcla de siluetas de Grupo 5 y turismos de Grupo 2, una diversidad de categorías que hoy resulta difícil de encontrar en un solo campeonato. Coleccionar coches de esta época significa aceptar que cada modelo cuenta una historia mecánica distinta, desde el M1 de motor central hasta los turismos de tracción delantera que compartían parrilla con él. Esa variedad es precisamente lo que atrae a quienes construyen una colección centrada en el automovilismo alemán de los años ochenta.

Un M1 para una colección de siluetas anchas

Este M1 Jägermeister encaja bien junto a otros coches de Grupo 5 de la misma década, formando un conjunto donde el contraste de anchuras y colores cuenta gran parte de la historia sin necesidad de ninguna etiqueta explicativa. Las aperturas funcionales lo convierten además en una pieza interesante para quien disfruta manejando el modelo, no solo mirándolo desde la vitrina. Es una opción sólida tanto para quien empieza una colección de coches alemanes de los ochenta como para quien ya reúne siluetas del Grupo 5 y busca completar el conjunto.

142,00 €
142,00 €
0