10% de descuento en su primer pedido — cree una cuenta gratis

Crear cuenta

Rolls-Royce Phantom VI Rojo Beige Claro Kyosho 1:18

Rolls-Royce Phantom VI Rojo Beige Claro Kyosho 1:18
Precio actual: 270.00 
Agotado

Este modelo está agotado. Déjanos tu correo y te avisaremos cuando vuelva a estar disponible.

Ver más modelos Rolls-Royce
Pago seguro con
Ficha técnica
Marca del coche
Rolls-Royce
Fabricante de modelos
Kyosho
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Nuevo
SKU
08905RLB
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Rolls-Royce Phantom VI Rojo Beige Claro Kyosho 1:18

TL;DR: El Kyosho Rolls-Royce Phantom VI 1:18 reproduce en diecast la limusina británica fabricada desde 1968, en acabado bicolor rojo y beige claro. Construida en cifras extremadamente reducidas para jefes de estado y casas reales, esta miniatura traslada esa exclusividad a una pieza de gama media alta para vitrinas dedicadas al lujo clásico.

Pocos coches se construyeron pensando tan poco en el mercado abierto como el Phantom VI: cada unidad salía casi a medida, destinada a un jefe de estado, una casa real o una gran corporación. Esa vocación protocolaria, más cercana al carruaje de ceremonia que al automóvil de calle, es el punto de partida de esta miniatura.

El Rolls-Royce Phantom VI que reproduce Kyosho en 1:18

Una limusina construida casi por encargo

Rolls-Royce mantuvo el Phantom VI en producción desde 1968 hasta bien entrada la década de 1990, un recorrido comercial larguísimo que solo se explica por su naturaleza de vehículo bajo pedido. La carrocería, obra de carroceros especializados como Mulliner Park Ward, se ajustaba a los deseos de cada cliente, desde el acabado interior hasta detalles de protocolo como el tabique separador entre el chófer y los pasajeros. Fue, durante años, el coche elegido para desfiles de estado y ocasiones ceremoniales en las que la discreción y la solidez importaban más que la última tecnología. Esa combinación de bajísimo volumen y máxima personalización explica por qué, más de cinco décadas después, el Phantom VI sigue siendo una referencia entre los coleccionistas de automóviles de protocolo.

El bicolor rojo y beige claro en diecast

Kyosho reproduce esa carrocería con el bicolor rojo y beige claro, una combinación habitual en los Phantom VI destinados a uso ceremonial, donde el contraste entre la zona inferior y superior de la carrocería subraya la verticalidad y la longitud del coche. La línea de separación entre ambos colores se mantiene recta y limpia sobre el diecast, sin las irregularidades que penalizan a los acabados bicolor más económicos, y el cromado de la parrilla y los faros se aplica con suficiente brillo para destacar sobre el beige claro sin resultar excesivo.

Diecast, escala 1:18 y presencia de una limusina de protocolo

Peso, proporciones y encajes de carrocería

El tamaño real del Phantom VI, superior a cinco metros y medio de longitud, se traduce en una miniatura considerable incluso a 1:18, con una presencia en la vitrina que pocos sedanes de la misma escala pueden igualar. El zamak aporta un peso notable al levantar la pieza, coherente con la sensación de solidez de una limusina pensada para durar generaciones, y las puertas practicables se abren sobre bisagras firmes que dejan ver un interior con mamparo trasero y asientos diferenciados entre la zona del chófer y la de los pasajeros. Con los años, un diecast bien pintado como este no amarillea ni pierde brillo si se mantiene alejado de la luz solar directa, una ventaja frente a ciertos acabados en resina más sensibles a la decoloración.

Qué comparar frente al Phantom VI real

Para juzgar la fidelidad de esta miniatura conviene fijarse primero en la parrilla vertical característica de Rolls-Royce, en la proporción entre el capó larguísimo y el habitáculo trasero, y en el ángulo del parabrisas, uno de los rasgos más difíciles de trasladar correctamente a escala en las limusinas de este periodo. Un acabado logrado en estos tres puntos suele ser buena señal del resto del despiece.

Una pieza de referencia para colecciones de lujo clásico

En una vitrina dedicada a berlinas de gran lujo, el Phantom VI aporta un contexto que pocos modelos ofrecen: el del automóvil pensado exclusivamente para el protocolo de estado, no para la carretera. Su tamaño exige un hueco propio, preferiblemente alejado de piezas deportivas más pequeñas con las que no comparte proporciones ni vocación. Para coleccionistas que ya reúnen sedanes clásicos británicos, este Phantom VI funciona como pieza de cierre de gama, la que representa el escalón más alto antes de entrar en el terreno de las ediciones ultra limitadas.

0