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Rolls-Royce Phantom VI EWB Negro Kyosho 1:18

Rolls-Royce Phantom VI EWB Negro Kyosho 1:18
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Ficha técnica
Marca del coche
Rolls-Royce
Fabricante de modelos
Kyosho
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Usado
SKU
08905BK
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Rolls-Royce Phantom VI EWB Negro Kyosho 1:18

TL;DR: La miniatura Kyosho del Rolls-Royce Phantom VI EWB negro reproduce en 1:18 la berlina de batalla extralarga que Mulliner Park Ward carrozó sobre el último chasis separado de Rolls-Royce. Pensada para uso ceremonial, esta pieza atrae a coleccionistas de sedanes de lujo británicos de los años sesenta y setenta.

Pocos coches comunican protocolo de estado como un Phantom VI de batalla extralarga, la versión que Rolls-Royce reservaba para jefaturas de estado y ocasiones oficiales. Esta miniatura en negro conserva esa presencia solemne a escala 1:18.

Kyosho y la reproducción de un chasis separado británico

Proporciones de la batalla extralarga

La versión EWB del Phantom VI estiraba la distancia entre ejes para ganar espacio en la zona trasera, pensada para desplazamientos oficiales con chófer, y Kyosho respeta esa proporción alargada en la miniatura sin comprimir la relación entre carrocería y ruedas. El resultado es una silueta reconocible de inmediato, con el capó extendido y los pasos de rueda traseros retranqueados que distinguen a esta variante del Phantom VI de batalla estándar.

Zamak, detalle de parrilla y faros

La parrilla vertical, marca de identidad de Rolls-Royce desde décadas atrás, aparece resuelta en una pieza cromada de buen grosor, sin la fragilidad de un acabado pintado sobre plástico. El peso de la carrocería en zamak se siente en cuanto se levanta la miniatura de su caja, y los faros circulares dobles conservan la profundidad de las lentes originales. Es un nivel de acabado propio de la gama alta de Kyosho en sus sedanes de época.

El Phantom VI y la tradición ceremonial de Rolls-Royce

El último chasis separado de la marca

El Phantom VI mantuvo el chasis separado de tipo tradicional cuando el resto de la industria ya había adoptado la carrocería monocasco, una decisión que respondía a la naturaleza artesanal de sus carrocerías de encargo. Fabricado desde finales de los años sesenta hasta bien entrados los noventa en series muy reducidas, se convirtió en el vehículo de referencia para desplazamientos de estado en el Reino Unido y en otros países de tradición monárquica.

Mulliner Park Ward y las carrocerías de encargo

Mulliner Park Ward, el carrocero vinculado a Rolls-Royce, construía cada Phantom VI de forma prácticamente artesanal, ajustando detalles de tapicería y acabado según el cliente. Esa filosofía de fabricación a medida explica por qué cada unidad EWB podía variar ligeramente en detalles interiores, y por qué una miniatura fiel a este modelo debe transmitir esa sensación de objeto construido pieza a pieza, no de producción en serie.

Un sedán protocolario en la colección

Frente a otros Rolls-Royce de época en 1:18

Comparado con las réplicas de Silver Shadow o Corniche de la misma marca, el Phantom VI ceremonial ocupa un nicho más reducido dentro del catálogo de miniaturas de lujo británico, lo que convierte a esta pieza en una elección menos habitual para completar una colección centrada en sedanes de gran formato. El acabado de Kyosho se sitúa en la gama alta, con un nivel de detalle que justifica su precio frente a reproducciones más genéricas.

Cuidado de una carrocería negra en zamak

El negro es el color que mejor expone cualquier imperfección de pintura, y por eso conviene mantener esta miniatura alejada de la luz directa y del polvo, que sobre una superficie oscura resulta mucho más visible. Un paño suave y seco basta para conservar el brillo original, mientras que el peso del zamak garantiza que la pieza mantenga su estabilidad en la vitrina durante años sin necesidad de cuidados adicionales.

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