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Opel Commodore A Beige MCG 1:18

Opel Commodore A Beige MCG 1:18
Precio actual: 61.00 
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Entrega estimada: 28-30.07.2026
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Pago seguro con
Ficha técnica
Marca del coche
Opel
Fabricante de modelos
MCG
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Nuevo
SKU
MCG18559
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Opel Commodore A Beige MCG 1:18

TL;DR: El MCG Opel Commodore A 1:18 reproduce en diecast la berlina alemana de 1967, en acabado beige, situada por Opel por encima del Rekord gracias a su motor de seis cilindros. La carrocería de zamak llega como pieza sellada, sin puertas ni capó practicables, con líneas rectas propias de la berlina europea de la época.

A finales de los años sesenta, el mercado alemán de berlinas medias vivía una competencia intensa entre Opel, Ford y BMW. El Commodore A fue la respuesta de Opel para quien quería algo más que un Rekord sin llegar al lujo de un Kapitän.

El Commodore A entre el Rekord y el Kapitän

Una berlina construida sobre el Rekord C

El Commodore A compartía plataforma con el Rekord C, pero Opel alargó el frontal para alojar un motor de seis cilindros en línea, algo que el Rekord no ofrecía. Producido entre 1967 y 1971, se presentó tanto en carrocería berlina de cuatro puertas, como esta unidad en beige, como en coupé de dos puertas, una variante que con el tiempo se convertiría en la más buscada por los coleccionistas actuales.

Rival directo del BMW 2000 y el Ford 20M

En su segmento, el Commodore A competía directamente con el BMW 2000 y el Ford 20M/26M, una batalla que definió buena parte del mercado alemán de gama media de finales de los sesenta. El color beige de esta unidad refleja bien la paleta habitual de la época, más discreta que las combinaciones vivas que llegarían en la década siguiente, y coherente con el posicionamiento de un coche pensado para un comprador conservador con aspiraciones de ascenso social.

Cómo trabaja MCG el diecast de una berlina clásica

El zamak con el que MCG construye esta carrocería aporta un peso en mano que ninguna resina de este tamaño puede igualar, y esa densidad metálica es lo primero que se percibe al sacar la pieza de su base. La carrocería llega sellada, sin capó ni puertas practicables: las tolerancias de fundición del metal son algo más generosas que las de una pieza de resina, y sin bisagras que encajar, las líneas de separación quedan continuas y limpias en toda la berlina, desde el paragolpes delantero hasta el maletero.

El lugar del Commodore A en una colección de berlinas europeas

A escala 1:18 una berlina de este tamaño mide alrededor de veinticinco centímetros, una medida que encaja sin problema en una balda de vitrina estándar junto a otros clásicos alemanes de la época. El Commodore A tiene sentido dentro de una colección centrada en la berlina europea de los años sesenta, colocado junto a un Rekord C o un BMW 2000 para trazar visualmente la jerarquía de gamas que Opel y sus rivales construyeron en aquella década.

Un precio de entrada honesto para un clásico poco habitual

Frente a las réplicas de deportivos y coches de carreras de la misma época, una berlina como el Commodore A ocupa un nivel de precio más accesible, coherente con un coche que en su día fue una elección práctica antes que aspiracional. Eso no resta interés a la pieza: los detalles de las llantas, los parachoques cromados y la calandra siguen exigiendo la misma atención al detalle que un modelo de mayor precio, y esa fidelidad es la que finalmente distingue una buena réplica diecast de una mediocre.

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