
Aston Martin DBS On Her Majesty's Secret Service Caja De Repuesto Minichamps 1:43

Ficha técnica
- Marca del coche
- Aston Martin
- Fabricante de modelos
- Minichamps
- Escala
- 1:43
- Material
- Metal
- Estado del modelo
- Modelo Usado
- SKU
- 436137600-R1
- Año
- 1969
- Época
- 1960s
- Tipo de carrocería
- Coupé
- Clase de vehículo
- Modelos Especiales & Únicos
- Partes móviles
- No
- Estado del embalaje
- Rastros de Almacenamiento
- Tipo de modelo
- Modelos de Calle
- EAN / GTIN
- —
Sobre el Aston Martin DBS On Her Majesty's Secret Service Caja De Repuesto Minichamps 1:43
TL;DR: El Minichamps Aston Martin DBS 1:43 recrea el coche que condujo George Lazenby como James Bond en «Al servicio secreto de Su Majestad» (1969), el único filme de la saga con este modelo en lugar del DB5. La carrocería es sellada y de zamak, y esta unidad llega con caja de sustitución.
El DBS ocupa un lugar curioso en la filmografía de Bond: sustituyó brevemente al DB5 en una sola película antes de que este recuperara su papel de coche oficial del agente. Minichamps documenta esa rareza cinematográfica en 1:43, un formato que premia la atención al detalle sobre la exhibición de gran tamaño.
La fundición de Minichamps y el DBS de 1969
Carrocería sellada y acabado de época
La miniatura llega con la carrocería fundida en zamak como pieza única, sin puertas ni capó articulados, una construcción coherente con el segmento de precio medio de esta escala. El acabado gris metalizado replica el color con el que el coche apareció en pantalla, y las líneas de la carrocería, con su morro alargado y su zaga fastback, mantienen las proporciones elegantes que distinguieron al DBS del DB5 que lo precedió y lo sucedió en la saga. El interior, visible a través del parabrisas moldeado, mantiene la sobriedad de un gran turismo británico de finales de los sesenta, sin la instrumentación exagerada de producciones posteriores.
Una unidad con caja de sustitución
Como ocurre con otras piezas de este catálogo, conviene aclarar el estado del embalaje: esta unidad concreta se presenta con una caja de sustitución en lugar del envase original de Minichamps. La miniatura conserva toda su calidad de fundición y pintura, y la diferencia afecta únicamente a quien valora el embalaje de época como parte del conjunto coleccionable. Para el coleccionista que busca la pieza para exhibirla en vitrina, sin conservar el embalaje, esta unidad representa una oportunidad de acceder a un modelo con historia cinematográfica documentada a un coste más contenido.
El DBS y la única aparición de este modelo en la saga Bond
De Sean Connery a George Lazenby
George Lazenby heredó el papel de James Bond tras la marcha de Sean Connery, y con él llegó también un cambio de coche: el DB5 dio paso al DBS para una sola entrega de la saga, «Al servicio secreto de Su Majestad», estrenada en 1969. El cambio respondía a la evolución natural del catálogo de Aston Martin más que a una decisión narrativa especialmente elaborada, pero acabó convirtiendo al DBS en una rareza dentro de la filmografía del agente.
El regreso del DB5 y la singularidad del DBS
Las películas posteriores recuperaron el DB5 como coche asociado a Bond, dejando al DBS como una nota a pie de página dentro de la saga, pero también como una pieza codiciada por quien colecciona vehículos de cine por su rareza más que por su repetición en pantalla. Para el aficionado español al cine de espías, con una tradición sólida de coleccionismo de vehículos de ficción, el DBS ofrece una alternativa distinta a las miniaturas del DB5, mucho más numerosas en el mercado. Minichamps ha reproducido distintos vehículos de la saga a lo largo de los años, y dedicar una edición a un modelo de aparición única dice algo sobre el interés que sigue generando este episodio concreto de la franquicia.
Un clásico de cine para una colección de vehículos especiales
Este DBS encaja en la categoría de modelos especiales y únicos del catálogo Minichamps, un espacio reservado a vehículos que se distinguen por su historia más que por su presencia en competición. Su tamaño 1:43 permite situarlo junto a otros Aston Martin de la misma década sin romper la coherencia de escala de la vitrina. La caja de sustitución, además, hace que esta unidad resulte más accesible que otras con embalaje original intacto, sin renunciar a la calidad de la miniatura en sí.















