10% de descuento en su primer pedido — cree una cuenta gratis

Crear cuenta

Mercedes 190 SL W121 Roadster Negro ERTL 1:18

Mercedes 190 SL W121 Roadster Negro ERTL 1:18
Precio actual: 66,00 
Agotado

Este modelo está agotado. Déjanos tu correo y te avisaremos cuando vuelva a estar disponible.

Ver más modelos Mercedes
Pago seguro con
Ficha técnica
Marca del coche
Mercedes
Fabricante de modelos
ERTL
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Usado
SKU
7464
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Mercedes 190 SL W121 Roadster Negro ERTL 1:18

TL;DR: ERTL reproduce en 1:18 el Mercedes 190 SL W121 en negro, el roadster de 1955 que compartió estilo con el 300 SL Gullwing pero con un cuatro cilindros más modesto bajo el capó. Diecast con puertas, capó y maletero abribles, una vía de entrada honesta a la familia SL de los cincuenta.

Cuando Mercedes presentó el 300 SL Gullwing en 1954, muchos compradores quedaron deslumbrados sin poder permitirse el precio ni la mecánica de competición del modelo. Mercedes respondió con el 190 SL, un roadster con las mismas líneas seductoras pero una base técnica mucho más asequible, y este ejemplar en negro pone el foco precisamente en esa elegancia compartida.

El 190 SL y su relación con el 300 SL Gullwing

La hermana pequeña con estilo prestado

El 190 SL tomó del 300 SL la parrilla característica, la forma de los faros y buena parte del lenguaje de diseño general, pero se apoyó en una plataforma de sedán mucho más convencional. Donde el 300 SL montaba un seis cilindros con inyección directa de combustible, el 190 SL se conformaba con un cuatro cilindros de prestaciones modestas, una diferencia mecánica que sus compradores originales aceptaban de buen grado a cambio de un precio muy inferior.

Un roadster que ganó identidad propia

Con el tiempo, el 190 SL dejó de vivir a la sombra del Gullwing y se convirtió en un clásico apreciado por sí mismo, valorado precisamente por combinar el glamour del diseño de los años cincuenta con una mecánica sencilla de mantener. Su producción se extendió hasta 1963, mucho más allá que la del propio 300 SL, consolidando una presencia en el mercado clásico que hoy lo sitúa como una entrada asequible al universo Mercedes de posguerra.

La reproducción diecast de ERTL

Puertas, capó y maletero abribles

ERTL construyó su nombre a lo largo de varias décadas reproduciendo vehículos clásicos en diferentes escalas, con un enfoque de nivel medio que prioriza la fidelidad de forma sobre el detalle mecánico extremo. En este 190 SL, puertas, capó y maletero se abren con un ajuste correcto, dejando ver un interior moldeado que respeta razonablemente el salpicadero de la época, y el zamak aporta el peso denso propio de un diecast de este segmento.

Un negro que exalta las proporciones

El negro es un color exigente en superficies curvas porque no perdona ninguna irregularidad de línea, y en un roadster clásico como este obliga a que las proporciones generales sean correctas para que la pieza funcione visualmente. ERTL mantiene un brillo homogéneo sobre el capó largo y los guardabarros redondeados, dejando que la silueta, y no el color, sea la protagonista de esta miniatura.

Entre el diecast clásico y las resinas premium del Gullwing

Mientras el 300 SL Gullwing suele reservarse a resinas y diecast de gama alta que persiguen cada línea de la carrocería original, el 190 SL encuentra en marcas de nivel medio como ERTL una vía de reproducción más acorde a su propio posicionamiento histórico como modelo accesible. Es una coherencia que tiene sentido: envolver la hermana pequeña del Gullwing en el mismo nivel de exclusividad que el propio 300 SL contradiría la razón de ser original del modelo.

La otra mitad de la historia del SL en la vitrina

A 1:18 el 190 SL mide en torno a 23 centímetros, una medida que encaja bien junto a un 300 SL Gullwing de la misma escala. Colocados uno junto al otro, ambos roadsters cuentan la historia completa de la familia SL de los cincuenta, la ambición técnica del hermano mayor y la accesibilidad elegante del pequeño, dos caras de la misma década que ninguna colección de clásicos alemanes debería dejar incompleta.

0