
Ford Escort Mk2 RS2000 #9 A. Vatanen / P. Bryant RAC Rally 1977 MCG 1:18

Ficha técnica
- Marca del coche
- Ford
- Fabricante de modelos
- MCG
- Escala
- 1:18
- Material
- Metal
- Estado del modelo
- Modelo Nuevo
- SKU
- MCG18437R
- Año
- 1977
- Época
- 1970s
- Tipo de carrocería
- Modelos Rally
- Clase de vehículo
- WRC Clásicos
- Partes móviles
- No
- Estado del embalaje
- Nuevo
- Tipo de modelo
- Modelos de Carreras
- EAN / GTIN
- 4052176807774
Sobre el Ford Escort Mk2 RS2000 #9 A. Vatanen / P. Bryant RAC Rally 1977 MCG 1:18
TL;DR: El MCG Ford Escort Mk2 RS2000 1:18 reproduce en diecast el coche #9 de Ari Vatanen y Peter Bryant en el RAC Rally de 1977. La carrocería es una pieza sellada en zamak, sin puertas practicables, con acabado de rally y rotulación de competición fieles al original de Ford.
Antes de convertirse en campeón del mundo con Ford en 1981, Ari Vatanen ya recorría los bosques británicos al volante de un Escort. El RAC Rally, disputado cada noviembre entre barro y niebla, era la prueba que forjaba reputaciones en el rallying europeo de los setenta. Este RS2000 con el número 9 en las puertas es una instantánea de esos años de aprendizaje, antes de la gloria mundial.
El Escort RS2000 de Vatanen y Bryant en el RAC Rally de 1977
El renacer del RS2000 y su nariz droop-snoot
El Escort Mk2 llegó en 1975 como evolución del Mk1, con una carrocería más ancha y una plataforma reforzada para el uso competitivo. La versión RS2000 mantuvo el motor Pinto de 2.0 litros y añadió una novedad que definió su imagen: un morro de poliuretano con forma de cuña, apodado «droop-snoot», que mejoraba la aerodinámica y anticipaba el lenguaje de diseño de los Ford deportivos de finales de la década. En configuración de rally, ese morro se combinaba con faros auxiliares montados en una barra frontal y guardabarros reforzados, un aspecto agresivo que hizo del RS2000 uno de los Escort más reconocibles en los bosques británicos.
Vatanen y Bryant, antes del título mundial de 1981
Ari Vatanen firmó por Ford a mediados de los setenta y pasó esos años compitiendo en el RAC Rally y otras pruebas europeas antes de convertirse en campeón del mundo de rallies en 1981 al volante del Escort RS1800. Peter Bryant ocupaba el asiento del copiloto en este RS2000 con el número 9, una combinación que refleja cómo Ford utilizaba el RAC Rally como banco de pruebas para pilotos jóvenes dentro de su programa de competición. El RAC, disputado cada noviembre por los bosques de Gales e Inglaterra, exigía resistencia y precisión a partes iguales, con etapas nocturnas, barro profundo y cambios de tiempo constantes que pusieron a prueba tanto al coche como a la tripulación.
La reproducción de MCG del Ford Escort RS2000 en diecast 1:18
Zamak, peso y tolerancias de fundición
MCG fabrica esta miniatura en zamak, la aleación de zinc estándar en el diecast de calidad, y el peso se nota en cuanto se saca de la caja. Esa densidad metálica aporta una sensación de solidez que el plástico o la resina más ligera no reproducen, y con el tiempo la pieza mantiene su forma sin fisuras ni deformaciones. El proceso de fundición a presión impone tolerancias algo más generosas que el resinado artesanal, así que las líneas de junta resultan levemente más anchas que en una pieza de resina cortada a mano, un compromiso habitual en este segmento de precio que a cambio ofrece resistencia al manejo diario.
Rotulación de competición y el número 9
La carrocería reproduce fielmente la librea de competición: el número 9 sobre puertas y capó, los rótulos de patrocinio de la época y las bandas de color propias del programa de Ford en el RAC Rally de 1977. Los faros auxiliares montados en la barra frontal, los guardabarros de rally y las llantas con el diseño de la época completan un conjunto que se aleja del acabado de calle. La pintura, aplicada sobre la carcasa metálica, ofrece un brillo uniforme bajo la luz de una vitrina, y los rótulos mantienen bordes limpios sin desbordamientos, un detalle que separa una buena reproducción de rally de una genérica.
Una carrocería sellada y el argumento de las líneas exteriores
Esta miniatura no tiene puertas, capó ni maletero practicables: es una pieza sellada de una sola sección, una decisión de construcción habitual en este segmento y en absoluto un defecto. Sin bisagras que ajustar, MCG puede concentrar el trabajo de acabado en el exterior, donde realmente se juzga una reproducción de rally: la anchura y continuidad de las líneas de junta simuladas, el ajuste de los parabrisas y las ventanillas, y la fidelidad de las llantas al diseño original del RS2000. Al pasar un dedo por la línea de la puerta se percibe un trazo continuo, sin escalones ni rebabas, algo que en una pieza articulada resulta más difícil de conseguir por las tolerancias que exige cada bisagra. Para un coche de rally, además, el habitáculo real quedaba despojado de guarnecidos y ocupado por el arco de seguridad y los asientos de competición, así que la ausencia de apertura no resta información relevante: lo que define a este RS2000 se ve desde fuera, en la carrocería, la pintura y la rotulación. Quien busque estudiar un motor Pinto detallado con el capó abierto deberá buscar una versión articulada de otro fabricante; quien valore una silueta limpia y sin holguras encontrará en esta construcción sellada su punto fuerte.
Dónde encaja este RS2000 en una colección de rally
A escala 1:18 el Escort Mk2 mide alrededor de 24 centímetros, un tamaño que permite apreciar la rotulación de competición sin necesitar una vitrina de gran formato, y que encaja en el mismo estante que otros Ford de rally de los setenta y ochenta, desde el RS1800 hasta el Sierra Cosworth. Dentro del catálogo de MCG, el diecast ocupa un escalón accesible frente a las series de resina hecha a mano, con un compromiso razonable entre acabado y precio para quien construye una colección centrada en el rallying europeo. Comparado con una reproducción genérica de calle, esta versión de competición aporta un contexto histórico concreto: el número 9, la tripulación Vatanen-Bryant y el propio RAC Rally de 1977, tres referencias que convierten la pieza en algo más que un Escort bonito sobre una balda. Para quien empieza a montar esta temática, el 1:43 permite abarcar más rallies en menos espacio, mientras que el 1:18 privilegia el detalle de la rotulación y la fidelidad de las llantas, la razón habitual para elegir esta escala en piezas de competición.















