10% de descuento en su primer pedido — cree una cuenta gratis

Crear cuenta

Audi Rosemeyer Plata Maisto 1:18

Audi Rosemeyer Plata Maisto 1:18
Precio actual: 48,00 
Agotado

Este modelo está agotado. Déjanos tu correo y te avisaremos cuando vuelva a estar disponible.

Ver más modelos Audi
Pago seguro con
Ficha técnica
Marca del coche
Audi
Fabricante de modelos
Maisto
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Usado
SKU
31625
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Audi Rosemeyer Plata Maisto 1:18

TL;DR: Diecast 1:18 de Maisto del Audi Rosemeyer en plata, el concept car del año 2000 con motor W16 y silueta biplaza extrema. Carrocería baja y ancha, líneas sin concesiones a la producción en serie, pensado para colecciones centradas en prototipos.

El Rosemeyer nunca llegó a fabricarse, y precisamente esa condición de concept car sin sucesor de producción es lo que le da un atractivo distinto dentro del catálogo Audi.

Reproducir un concept en diecast

Los concept cars plantean un reto particular para el diecast: no existe una carrocería de serie de referencia con la que comparar el resultado, así que la fidelidad se juzga contra fotografías del prototipo original más que contra un coche que el comprador pueda ver circulando por la calle. Maisto resuelve esta pieza con carrocería de zinc, capó y toma de aire trasera marcados, y un interior biplaza sencillo que respeta la disposición general del concept sin entrar en el detalle de un modelo de coleccionista de gama alta. El color plata favorece las superficies curvas y muy trabajadas del Rosemeyer, resaltando los pliegues aerodinámicos de los pasos de rueda bajo una luz de vitrina bien dirigida. Al tratarse de un coche sin variantes de producción, esta miniatura funciona como pieza única dentro de cualquier colección Audi, sin la posibilidad de compararla con una versión de calle.

Un homenaje con motor W16

El Rosemeyer tomaba su nombre de Bernd Rosemeyer, piloto de Auto Union en los años treinta, y montaba un motor W16 derivado de la filosofía de grandes cilindradas de aquella era dorada del automovilismo alemán. Como ejercicio de diseño, mezclaba referencias históricas con una estética de superdeportivo extremo pensada para salones del automóvil, no para la carretera. Para un coleccionista de Audi o de concept cars alemanes de los dos mil, esta pieza aporta una rareza que pocos coches de producción pueden ofrecer: representa una idea, no un modelo comercial, y eso la convierte en una pieza de conversación dentro de cualquier vitrina temática.

0