10% de descuento en su primer pedido — cree una cuenta gratis

Crear cuenta

Aston Martin DBS On Her Majesty's Secret Service Minichamps 1:43

Aston Martin DBS On Her Majesty's Secret Service Minichamps 1:43
Precio actual: 113,00 €
¡Solo queda una!
Entrega estimada: 02-06.10.2026
Envío desde 10,50 € Con seguimiento y seguro
10% de descuento en su primer pedido — cree una cuenta gratis
Pago seguro con
Ficha técnica
Marca del coche
Aston Martin
Fabricante de modelos
Minichamps
Escala
1:43
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Nuevo
SKU
436137600
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Aston Martin DBS On Her Majesty's Secret Service Minichamps 1:43

TL;DR: Minichamps reproduce en 1:43 diecast el Aston Martin DBS que condujo George Lazenby en «Al servicio secreto de Su Majestad» (1969), la única película de este actor como 007. Carrocería sellada de una pieza, proporciones fieles al cupé y acabado oscuro que recuerda al coche de la pantalla.

El DBS marcó una ruptura en la saga de James Bond: sustituyó al DB5 que hizo mundialmente conocido a Sean Connery por una carrocería más larga y angulosa, obra de William Towns. Minichamps eligió este cupé precisamente por esa singularidad dentro de la filmografía 007, y lo traduce a 1:43 con una carrocería sellada que prioriza la limpieza de líneas sobre cualquier apertura.

Un DBS distinto en la saga Bond

William Towns y una carrocería sin ecos del DB5

Cuando Aston Martin encargó a William Towns un sustituto para el DB6, el resultado rompió con las curvas del DB5 que había hecho célebre a Sean Connery. El DBS llegó en 1967 con una carrocería más larga, de líneas angulosas y un morro más bajo, un lenguaje de diseño que anticipaba los años setenta. Dos años después, «Al servicio secreto de Su Majestad» convirtió este cupé en el coche de George Lazenby, el único actor que interpretó a Bond una sola vez. Minichamps recupera esa carrocería exacta, sin mezclarla con la del DB5 que domina el imaginario popular de la saga. El interior en miniatura recuerda al salpicadero de madera y los asientos de piel característicos de Aston Martin en esa época.

Escala 1:43 y una carrocería sellada de una pieza

En esta miniatura la carrocería es una sola pieza fundida, sin puertas ni capó practicables. La decisión no resta valor: a 1:43 el margen para mecanismos abribles es mínimo, y una carrocería sellada permite líneas de junta más limpias y una parrilla, faros y paragolpes definidos sin holguras. El acabado oscuro se acerca al tono que lució el coche en pantalla, y las llantas guardan las proporciones del original sin caer en el error habitual de sobredimensionarlas. Es una pieza para mirar de cerca, no para manipular. Comparado con las versiones a 1:18 de otros fabricantes, este formato compacto permite reunir varias películas de la saga en un espacio reducido, una ventaja real para quien colecciona por temática antes que por tamaño de vitrina.

Minichamps y el diecast de escala reducida

El zamak como material: peso y estabilidad en 1:43

El diecast de esta escala se funde en aleación de zinc, conocida como zamak, un material que aporta peso real a una pieza tan pequeña y mantiene la geometría sin deformarse con los años. A 1:43 las tolerancias de fundición son más ajustadas que a 1:18, porque hay menos superficie para disimular una línea irregular. El resultado es una carrocería que se siente sólida en la mano, con un brillo de pintura uniforme sobre una base metálica dura, algo que el plástico no reproduce igual. A este nivel de precio, Minichamps prioriza la exactitud de las proporciones y el color sobre elementos decorativos superfluos, un enfoque que beneficia a coches con una carrocería tan característica como la del DBS.

007 como tema de colección en España

En España el coleccionismo de coches en miniatura convive de forma natural con la afición al slot, y los coches de James Bond forman un tema propio dentro de ese hobby: cada película aporta un modelo distinto, con su propia historia y su propio color. El DBS de «Al servicio secreto de Su Majestad» tiene además el atractivo de ser una rareza dentro de la saga, ligada a un solo actor y a una sola aparición. Para quien construye una vitrina por temática cinematográfica, esta pieza cierra un hueco que pocos fabricantes cubren con tanto detalle a este precio. Al ser una pieza tan compacta, conviene mantenerla alejada de la luz solar directa, que con los años puede alterar el tono de la pintura, y protegida del polvo bajo una vitrina cerrada.

Dónde encaja esta miniatura en una vitrina

A 1:43, el DBS de Minichamps ocupa poco espacio pero aporta mucho contenido: es la pieza que completa una colección de coches de la saga Bond sin exigir el presupuesto ni el hueco de un 1:18. Combina bien junto a otros cupés británicos de los años sesenta, y su carrocería sellada lo hace especialmente resistente al manejo frecuente durante la limpieza de la vitrina. No es la miniatura más grande ni la más detallada del catálogo de Minichamps, pero sí una de las más específicas: reproduce un coche que solo apareció en una película, con un actor que solo fue Bond una vez. Esa singularidad, más que el tamaño, es lo que la hace interesante para quien ya tiene el DB5. Un buen punto de partida para quienes empiezan a construir un tema propio dentro del coleccionismo de James Bond.

113,00 €
113,00 €
0