10% de descuento en su primer pedido — cree una cuenta gratis

Crear cuenta

Rolls-Royce Silver Cloud II Blanco Minichamps 1:43

Rolls-Royce Silver Cloud II Blanco Minichamps 1:43
Precio actual: 94,00 €
Últimas 2 unidades
Entrega estimada: 01-05.10.2026
Envío desde 10,50 € Con seguimiento y seguro
10% de descuento en su primer pedido — cree una cuenta gratis
Pago seguro con
Ficha técnica
Marca del coche
Rolls-Royce
Fabricante de modelos
Minichamps
Escala
1:43
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Nuevo
SKU
436134900
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Rolls-Royce Silver Cloud II Blanco Minichamps 1:43

TL;DR: Minichamps recrea en 1:43 el Rolls-Royce Silver Cloud II en blanco, la berlina que en 1959 incorporó el nuevo motor V8 compartido con Bentley. Carrocería diecast sellada con líneas clásicas y parrilla vertical icónica. Pieza serena para vitrinas dedicadas al automóvil británico de posguerra.

El Silver Cloud II llegó en 1959 para sustituir al motor de seis cilindros del modelo original por un V8 de 6,2 litros, la misma mecánica que estrenaba simultáneamente el Bentley S2 de la casa hermana. Este acabado en blanco resalta la sobriedad de líneas que definió el gusto británico de posguerra.

El Silver Cloud II y la llegada del motor V8

Un bloque más silencioso desde Crewe

Rolls-Royce introdujo el Silver Cloud II en 1959 como evolución del modelo original, manteniendo la carrocería de líneas fluidas y guardabarros integrados pero sustituyendo el motor de seis cilindros por un nuevo bloque V8 de 6,2 litros, más silencioso y con una respuesta notablemente más suave a bajas revoluciones. Este cambio mecánico se produjo de forma simultánea en el Bentley S2, ya que ambas marcas compartían entonces fábrica en Crewe y buena parte de la ingeniería de chasis, motor y suspensión.

La parrilla vertical y el coche institucional

La parrilla vertical del Rolls-Royce, heredada directamente de los modelos de entreguerras, seguía siendo el elemento de identidad más reconocible de la marca, y su diseño se mantuvo prácticamente inalterado durante toda la producción del Silver Cloud. Para la clientela de la época, el Rolls-Royce representaba la opción más protocolaria y ceremonial dentro del catálogo de Crewe. La producción se mantuvo hasta 1962, cuando dio paso al Silver Cloud III, y durante esos años se convirtió en el coche oficial preferido por gobiernos y casas reales de medio mundo.

Blanco ceremonial sobre carrocería sellada

Superficies curvas y parrilla cromada

Minichamps aplica a este Silver Cloud II un acabado en blanco que resalta con claridad las superficies curvas del capó y los guardabarros traseros integrados, un tono que en el coche real transmitía la misma sobriedad ceremonial que la marca cultivaba en su imagen pública. Al tratarse de una carrocería diecast sellada, sin puertas ni capó practicables, todo el trabajo de detalle se concentra en el exterior, y la parrilla vertical cromada, verdadero emblema de la marca, se reproduce con el nivel de brillo que exige una pieza tan reconocible.

Spirit of Ecstasy y peso del zamak

Los faros redondos, las manillas cromadas y el propio emblema Spirit of Ecstasy sobre el capó se aplican como piezas diferenciadas del color de carrocería, evitando el aspecto plano de una pieza pintada en un solo tono. Las llantas con sus tapacubos cromados siguen el diseño de radios de la época, y el peso del zamak transmite la solidez que corresponde a una berlina de este tamaño real. Un acabado que envejece con dignidad, sin perder el brillo original tras años de exposición a la luz de la vitrina.

Compañero natural del Bentley S2

Este Silver Cloud II combina de forma natural con el Bentley S2 de la misma época, ya que ambos comparten mecánica y año de fabricación pese a pertenecer a marcas hermanas con personalidades distintas, una pareja que por sí sola documenta la historia de Crewe en los años sesenta. La escala 1:43 resulta adecuada para berlinas de este tamaño real, conservando las proporciones sin exigir un espacio de vitrina excesivo. Para quien empieza una colección centrada en el lujo británico de posguerra, este Rolls-Royce en blanco aporta una pieza serena. Una elección natural junto al Bentley S2 para quien narra la historia compartida de ambas marcas de Crewe.

94,00 €
94,00 €
0