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Mercedes 450 SLC #35 H. Heyer / C. Schickentanz Monza 1978 Minichamps 1:18

Mercedes 450 SLC #35 H. Heyer / C. Schickentanz Monza 1978 Minichamps 1:18
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Ficha técnica
Marca del coche
Mercedes
Fabricante de modelos
Minichamps
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Usado
SKU
107783278
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Mercedes 450 SLC #35 H. Heyer / C. Schickentanz Monza 1978 Minichamps 1:18

TL;DR: Minichamps reproduce en 1:18 el Mercedes 450 SLC #35 que Hans Heyer y Clemens Schickentanz pilotaron en Monza en 1978, un ejemplar preparado para la competición de turismos europea de finales de los setenta. La miniatura combina la carrocería GT del C107 con la librea de carreras de aquel programa.

El 450 SLC no fue solo un cupé de lujo de la Mercedes de los setenta: en su versión 5.0 preparada para competición, participó en carreras de turismos y resistencia europeas, un capítulo menos conocido que sus rallies pero igualmente documentado.

El Mercedes 450 SLC #35 de Monza 1978 según Minichamps

Minichamps documenta este ejemplar con la numeración y la configuración de carrera de Monza 1978, un ejercicio de precisión histórica poco habitual fuera de los modelos dedicados específicamente al motorsport clásico.

El C107 SLC 5.0 en las pistas europeas

El Mercedes 450 SLC, basado en la plataforma C107, se hizo conocido sobre todo por su participación en rallies de resistencia a finales de los setenta, pero la versión 5.0 preparada para competición también corrió en pruebas de circuito y turismos europeas de la época, con apoyo técnico ligado al entorno de AMG antes de que esta se integrara formalmente en Mercedes-Benz. Minichamps recoge uno de esos ejemplares de competición, con el dorsal 35 y la configuración de carrera propia de un GT preparado para exigir al máximo un motor V8 que en calle ya resultaba generoso.

Hans Heyer y Clemens Schickentanz, nombres del automovilismo alemán

Hans Heyer fue una figura habitual de las carreras de turismos alemanas de los años setenta y ochenta, con una carrera que incluyó incluso una participación en Fórmula 1. Clemens Schickentanz compartió con él numerosas carreras de GT y turismos durante esa misma década, en un entorno competitivo donde los preparadores privados y los programas semioficiales de las marcas alemanas definían buena parte del calendario europeo. Este Mercedes en Monza refleja esa época de colaboración entre pilotos y equipos privados.

Fundición a presión y la librea de carreras

Reproducir un coche de competición de época exige atención a los gráficos de patrocinio y numeración originales, elementos que definen la identidad de cada ejemplar mucho más que el color base de la carrocería.

Tampografía y el dorsal 35

Minichamps aplica el dorsal 35 y los gráficos de patrocinio mediante tampografía, una técnica que mantiene los bordes definidos sin el relieve que las calcomanías de agua acumulan con los años. Sobre la carrocería del SLC, estos elementos se distribuyen siguiendo la disposición documentada del coche real en Monza, un detalle que distingue a una miniatura de competición bien investigada de una genérica con gráficos aproximados.

Zamak y el peso de un GT de época

El peso del zamak en esta miniatura remite a las proporciones robustas del C107 original, un cupé GT de gran tamaño para su época, con líneas de juntura finas entre puertas y capó que sostienen bien la comparación frente a miniaturas de coches de competición de fabricantes menos especializados en motorsport histórico.

Un GT histórico entre los deportivos modernos de la colección

Frente a los Porsche contemporáneos de esta misma gama Minichamps, este 450 SLC de 1978 aporta una dimensión histórica distinta: no representa la tecnología actual, sino un momento en que las marcas alemanas competían con coches de calle profundamente modificados, antes de la especialización total de los prototipos de competición. Para una vitrina que combina modelos de calle modernos con piezas de motorsport histórico, este Mercedes funciona como ancla temporal, situando el resto de la colección en perspectiva frente a una época donde la frontera entre coche de carretera y coche de carreras era mucho más difusa. Frente a las miniaturas de deportivos modernos que dominan buena parte del catálogo Minichamps, este SLC de 1978 exige un tipo distinto de atención documental, más cercana a la investigación histórica que a la simple reproducción de un color de catálogo vigente.

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