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Ford Capri III Naranja Maxichamps 1:43

Ford Capri III Naranja Maxichamps 1:43
Precio actual: 49,00 €
Últimas 2 unidades
Entrega estimada: 2–4 nov 2026
Envío desde 10,50 € Con seguimiento y seguro
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Pago seguro con
Ficha técnica
Marca del coche
Ford
Fabricante de modelos
Maxichamps
Escala
1:43
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Nuevo
SKU
940082221
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Ford Capri III Naranja Maxichamps 1:43

TL;DR: El Maxichamps Ford Capri III Orange 1:43 es una miniatura de diecast del coupé de 1982, con carrocería cerrada de una pieza y acabado Orange. Representa la última evolución del Capri, mide unos diez centímetros y permite completar una serie de la familia junto al Capri II.

El Capri III es la fase final del coupé de capó largo de Ford: el facelift de 1978 retocó el frontal y lo dejó como se vendió durante los primeros ochenta. En 1:43 esa cara más tensa y ese perfil de portón son la clave, y el color Orange los pone en primer plano de una vitrina.

Maxichamps Ford Capri III en diecast: el frontal rehecho

Lo que cambió respecto al Capri II

La diferencia se juzga sobre todo en el morro. El Capri III adoptó un frontal más afilado, con faros rectangulares y spoiler integrado, y esa transición es el primer detalle que un aficionado comprueba al tener la miniatura delante. El resto del coche conserva el capó largo, el habitáculo retrasado y la cola corta con portón. Con el cuerpo fundido en una sola pieza, la línea de unión entre el capó y las aletas se lee fina y constante, y la parrilla se enmarca sin holguras visibles. El Orange, a su vez, subraya las superficies planas del lateral con un brillo muy limpio cuando la capa es pareja.

Diecast: peso, resistencia y límites

Al sacarla de la caja, el metal se deja notar: es una pieza densa que asienta firme sobre la balda y soporta bien el manejo ocasional. Las tolerancias de fundición permiten cantos algo más redondeados que en resina, y esa es la contrapartida habitual del material, compensada por la durabilidad de cromados e impresiones. A 1:43, unos diez centímetros alcanzan para ver la parrilla, los faros y las molduras laterales, pero no para detalle fino de interior, que a esta escala se intuye a través del cristal.

Cómo se integra un Capri de los ochenta en la colección

Comprobaciones frente a fotografías

Compare la miniatura con imágenes de un Capri de serie tardía y vigile cuatro puntos: la inclinación del morro, la altura de la carrocería sobre las llantas, el trazo de los pilotos traseros y la separación entre cromados y pintura. Si el acristalamiento se aprecia limpio y el portón mantiene su línea continua con el techo, la ejecución es sólida. Los detalles impresos deben quedar nítidos incluso en los bordes, un punto en el que la escala pequeña se muestra exigente.

Una pareja natural de balda

Junto a un Capri II en tono oscuro, esta pieza permite ver en una misma balda cómo evolucionó el modelo, desde el frontal original hasta el rehecho. Ese contraste entre un coche sobrio y otro de color vivo explica por sí solo por qué coleccionar por generaciones resulta tan satisfactorio en 1:43.

Qué ofrece esta pieza a quien colecciona

Es una miniatura estática, sin partes móviles, pensada para quien valora la silueta, el color y la solidez del metal. Encaja bien en colecciones de coches de los ochenta, en series de Ford o en grupos de coupés europeos, y ocupa poco espacio gracias a la escala. Quien quiera comprar un Capri III en Orange tiene una pieza muy visible a distancia; con luz lateral y un paño de microfibra seco para el polvo, el brillo se conserva durante años. Como parte de un par con el Capri II, gana sentido narrativo.

49,00 €
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