10% de descuento en su primer pedido — cree una cuenta gratis

Crear cuenta

Cadillac Series 62 Cabriolet Rosa Minichamps 1:18

Cadillac Series 62 Cabriolet Rosa Minichamps 1:18
Precio actual: 284,00 
Agotado

Este modelo está agotado. Déjanos tu correo y te avisaremos cuando vuelva a estar disponible.

Ver más modelos Cadillac
Pago seguro con
Ficha técnica
Marca del coche
Cadillac
Fabricante de modelos
Minichamps
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Usado
SKU
107148460
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Cadillac Series 62 Cabriolet Rosa Minichamps 1:18

TL;DR: Minichamps reproduce en 1:18 el Cadillac Series 62 Cabriolet de 1948 en rosa, con puertas, capó y maletero operables. Fue uno de los primeros modelos de Detroit en lucir aletas traseras, inspiradas en el avión Lockheed P-38, un rasgo que definió el diseño americano de la posguerra.

En 1948 Cadillac presentó un rediseño que rompía con las formas redondeadas de los años treinta y abría la puerta a una década de excesos cromados. El Series 62 Cabriolet fue uno de los primeros en lucir esas nuevas aletas traseras.

El Cadillac Series 62 Cabriolet de 1948 en diecast Minichamps

El automóvil que estrenó las aletas traseras en Detroit

El equipo de diseño de Harley Earl en General Motors se inspiró en el perfil del caza Lockheed P-38 Lightning para dibujar unas pequeñas aletas en la parte trasera del Series 62 de 1948, un detalle que en su momento pasó casi desapercibido pero que en pocos años se convertiría en el rasgo más imitado de todo el automóvil americano. Ese origen convierte a este Cadillac en algo más que un lujo de posguerra: es el primer capítulo de una historia de diseño que llegaría a su punto más extremo en los años cincuenta.

Un descapotable de lujo entre dos épocas de diseño

El Series 62 era la gama de acceso dentro del catálogo Cadillac, pero acceso no significaba modesto: motor V8, carrocería de gran tamaño y un acabado descapotable pensado para el cliente que quería lujo sin llegar al tope de la gama Fleetwood. Esa posición intermedia es parte de lo que hace interesante a este modelo frente a las reproducciones más habituales de superdeportivos europeos: representa el automóvil americano cotidiano de lujo, no la excepción inalcanzable.

Carrocería descapotable y acabado en rosa

Puertas, capó y maletero con bisagras metálicas

Las puertas, el capó delantero y el maletero se abren sobre bisagras metálicas, revelando un interior con salpicadero cromado y asientos tapizados que respetan la generosidad de espacio propia de un Cadillac de esta categoría. La carrocería descapotable, sin techo rígido que complique el moldeado, permite apreciar la línea de cintura y el arranque de las aletas traseras sin ningún elemento que interrumpa la vista desde el lateral.

Un color que se aleja de los tonos habituales de posguerra

El rosa elegido para esta unidad se aleja de los negros y burdeos que dominaban los catálogos de posguerra, y funciona como un guiño a la exuberancia cromática que la propia marca terminaría adoptando durante los años cincuenta. El cromado de parrilla, parachoques y molduras laterales se aplica con un brillo uniforme que contrasta bien con el color de carrocería, sin las zonas mate que delatan un acabado de menor calidad.

Un contrapunto americano para la vitrina

Junto a los monoplazas de Fórmula 1 y los deportivos europeos habituales en una colección de diecast, este Cadillac aporta el contrapunto de la América de posguerra, más grande, más cromada y con otra idea de lo que significa el lujo sobre ruedas. A escala 1:18 la carrocería supera los 30 centímetros de longitud, un tamaño que exige algo más de espacio en la vitrina que un deportivo compacto europeo. Para quien colecciona por década en lugar de por marca, este Series 62 documenta el momento exacto en que el diseño automovilístico americano empezó a mirar hacia el cielo antes de mirar hacia la carretera.

0