
BMW M1 Naranja Maxichamps 1:43

Ficha técnica
- Marca del coche
- BMW
- Fabricante de modelos
- Maxichamps
- Escala
- 1:43
- Material
- Metal
- Estado del modelo
- Modelo Nuevo
- SKU
- 940025020
- Año
- 1979
- Época
- 1970s
- Tipo de carrocería
- Coupé
- Clase de vehículo
- Supercoches
- Partes móviles
- No
- Estado del embalaje
- Nuevo
- Tipo de modelo
- Modelos de Calle
- EAN / GTIN
- 4012138134843
Sobre el BMW M1 Naranja Maxichamps 1:43
TL;DR: La miniatura Maxichamps del BMW M1 en naranja a escala 1:43 reproduce el primer superdeportivo de la división M de BMW, presentado en 1978 con diseño de Giugiaro. La carrocería cerrada en diecast conserva las líneas angulosas y el motor central que definieron a este coupé.
BMW encargó el diseño del M1 a Giorgetto Giugiaro y desarrolló su técnica junto a Lamborghini para homologar un coupé de motor central en el Grupo 4, lo que dio origen tanto al coche de calle como a la Procar Series. Maxichamps recrea aquí la versión de calle en naranja, un color que resaltaba las aristas marcadas del diseño de Giugiaro.
El BMW M1 de Giugiaro, origen de la división M
Un coupé de motor central para el Grupo 4
El M1 fue el primer y único modelo con motor central que BMW llevó a producción, un coupé biplaza pensado para competir en el Grupo 4 de la FIA y que exigía, para su homologación, la fabricación de un número mínimo de unidades de calle. Giorgetto Giugiaro firmó un diseño de cuñas y aristas marcadas que contrastaba con la redondez habitual de los BMW de la época, mientras que la ingeniería del chasis se desarrolló en colaboración con Lamborghini antes de que problemas de producción trasladaran el montaje final a otros talleres italianos.
El seis cilindros que dio origen a la división M
El motor, un seis cilindros en línea de BMW colocado en posición central trasera, entregaba una potencia notable para la época y sentó las bases técnicas de lo que después se convertiría en la división M, el departamento deportivo que definiría décadas de modelos de altas prestaciones de la marca. La producción total del M1 se quedó muy por debajo de las cifras habituales de un deportivo de gran serie, lo que convirtió a cada unidad de calle en una pieza codiciada casi desde el primer momento.
Carrocería cerrada y precisión de las líneas de Giugiaro
Una costura continua sobre aristas marcadas
Este M1 llega con la carrocería cerrada, sin puertas ni capó que se abran, una construcción que en un diseño tan anguloso como el de Giugiaro resulta especialmente exigente: cualquier desviación en una arista recta se nota más que en una carrocería con curvas que disimulan la imperfección. La unión entre los paneles laterales y las aletas se traza como una costura continua y uniforme en todo su recorrido, sin la holgura que introduciría una bisagra funcional.
El naranja y el detalle del habitáculo deportivo
El acabado naranja, aplicado en una capa uniforme sobre las superficies planas del M1, no delata diferencias de tono entre el capó y los paneles laterales, un problema habitual en las piezas de menor calidad donde el color plano resulta más difícil de igualar que un tono metalizado. Las tomas de aire laterales, elemento distintivo del diseño de Giugiaro para refrigerar el motor central, se moldean con nitidez, y las llantas de aleación siguen el diseño de radios anchos característico del M1.
Una pieza fundamental para la colección de BMW M
El M1 es el punto de partida de todo lo que después representó la división M para BMW, y una versión de calle en naranja aporta a esa historia el color menos convencional entre los que ofreció la marca para este coupé. Situado junto a la versión Procar de librea deportiva, permite construir un pequeño estante dedicado exclusivamente a este modelo, mostrando tanto la vertiente de calle como la de competición. A 1:43 su tamaño compacto facilita esa comparación sin exigir demasiado espacio de vitrina, y para el coleccionista de BMW M este M1 en naranja resulta una pieza tan relevante como cualquier M3 o M5 posterior, a un precio de gama media razonable.















