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Goggomobil T 250 Rojo Revell 1:18

Goggomobil T 250 Rojo Revell 1:18
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Ficha técnica
Marca del coche
Goggomobil
Fabricante de modelos
Revell
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Usado
SKU
08952
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Goggomobil T 250 Rojo Revell 1:18

TL;DR: El Goggomobil T250 de Revell en 1:18 reproduce en rojo el microcoche alemán que, con mecánica derivada de la motocicleta, motorizó a buena parte de la clase media durante la recuperación económica de posguerra. Una miniatura diecast que documenta uno de los capítulos más populares, y menos glamurosos, del automóvil europeo de los años sesenta.

El Goggomobil no pretendía impresionar a nadie en potencia ni en tamaño; su éxito se basó, sencillamente, en que casi cualquier familia alemana podía permitírselo.

Revell y la sencillez de un microcoche de posguerra

El T250 se distinguía por una carrocería muy compacta, con apenas espacio para dos ocupantes y un maletero mínimo, un diseño funcional sin ninguna pretensión estética que Revell resuelve con fidelidad en el rojo de esta unidad, un color habitual en la producción original de la marca. La fundición de zinc aporta un peso modesto pero honesto para una carrocería de estas dimensiones reducidas, y las proporciones cortas y cuadradas quedan bien representadas. No es una pieza pensada para elementos abatibles complejos, algo coherente con la sencillez mecánica del original, y esa misma sencillez es lo que convierte a esta miniatura en una pieza entrañable dentro de cualquier colección centrada en la movilidad asequible de posguerra.

Hans Glas y la motorización de la clase media alemana

Hans Glas, fabricante originalmente de maquinaria agrícola, encontró en el Goggomobil una oportunidad de negocio al aplicar mecánica sencilla derivada de la motocicleta a un microcoche capaz de ofrecer protección frente a la intemperie y algo más de comodidad que un escúter, a un precio que la mayoría de familias alemanas de la época podía permitirse. Ese planteamiento pragmático convirtió al Goggomobil en uno de los microcoches más vendidos de su segmento en la Alemania de finales de los cincuenta y los sesenta, antes de que el creciente poder adquisitivo desplazara la demanda hacia automóviles convencionales de mayor tamaño. Tener esta miniatura en la vitrina es reconocer una etapa de la automoción europea en la que la sencillez, y no la sofisticación, era la virtud más buscada.

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