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Austin-Healey Sprite Mk1 Amarillo Revell 1:18

Austin-Healey Sprite Mk1 Amarillo Revell 1:18
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Ficha técnica
Marca del coche
Austin-Healey
Fabricante de modelos
Revell
Escala
1:18
Material
Metal
Estado del modelo
Modelo Usado
SKU
08835
100% auténtico Directo de fabricantes
Cartón de 5 capas Interior relleno de espuma
Devoluciones fáciles 14 días, sin preguntas
Pago seguro Cifrado SSL de 256 bits

Sobre el Austin-Healey Sprite Mk1 Amarillo Revell 1:18

TL;DR: El Austin-Healey Sprite Mk1 de Revell en 1:18 reproduce en amarillo el roadster británico apodado Frogeye por sus característicos faros redondos montados sobre el capó. Una miniatura diecast que documenta uno de los deportivos económicos más queridos de la Inglaterra de finales de los años cincuenta.

El apodo Frogeye nació de la simpatía instantánea que provocaban esos dos faros saltones sobre el capó, un rasgo que ningún otro roadster británico de la época se atrevió a repetir.

Revell y la simpatía visual de un roadster asequible

El Sprite Mk1 se caracterizaba por un capó liso sin ninguna abertura visible y los dos faros redondos sobresaliendo justo en el borde delantero, un diseño que Revell resuelve con precisión en el amarillo de esta unidad, un color que refuerza el carácter simpático y accesible del modelo frente a deportivos británicos más serios de la misma década. La fundición de zinc aporta el peso propio de un roadster compacto, y la capota de lona plegada completa una silueta sencilla pero muy reconocible. No es una pieza centrada en elementos abatibles complejos, ya que el capó del original se abría de una sola pieza hacia delante, un detalle que la miniatura recoge con fidelidad en su planteamiento general.

Austin-Healey diseñó el Sprite con el objetivo explícito de ofrecer un roadster deportivo al alcance de un comprador joven con presupuesto limitado, prescindiendo de manecillas exteriores en las puertas o de un maletero convencional para reducir costes sin renunciar a la diversión de conducir con el viento en la cara. Ese planteamiento democrático, poco habitual entre los deportivos británicos de la época, convirtió al Sprite Mk1 en un éxito comercial que allanó el camino a toda una generación de roadsters económicos británicos posteriores. Tener este Frogeye amarillo en la vitrina es reconocer que el deportivo británico no siempre necesitó ser exclusivo para resultar entrañable.

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