
DeLorean DMC-12 Time Machine Back to the Future II Jada 1:24

Ficha técnica
- Marca del coche
- DeLorean
- Fabricante de modelos
- Jada
- Escala
- 1:24
- Material
- Metal
- Estado del modelo
- Modelo Usado
- SKU
- 253255021
- Año
- 1981
- Época
- 1980s
- Tipo de carrocería
- Coupé
- Clase de vehículo
- Modelos Especiales & Únicos
- Partes móviles
- Sí
- Estado del embalaje
- Rastros de Almacenamiento
- Tipo de modelo
- Modelos de Calle
- EAN / GTIN
- 4006333069789
Sobre el DeLorean DMC-12 Time Machine Back to the Future II Jada 1:24
TL;DR: Jada reproduce en diecast 1:24 el DeLorean DMC-12 de 1981 transformado en máquina del tiempo para Regreso al Futuro II, con puertas de ala de gaviota y los detalles del reactor de flujo canalizado que definen visualmente al vehículo más reconocible de la ciencia ficción de los años 80.
Pocos coches de cine igualan el reconocimiento instantáneo del DeLorean, y buena parte de ese estatus se debe precisamente a un detalle mecánico real: sus puertas de ala de gaviota, poco habituales incluso hoy en un automóvil de producción.
Las puertas de ala de gaviota en diecast de cine, a escala 1:24
El DMC-12 original ya destacaba por su carrocería de acero inoxidable sin pintar y sus puertas articuladas hacia arriba, y Jada reproduce ese mecanismo con bisagras funcionales que permiten abrir las puertas hacia el techo del vehículo, un gesto que reproduce fielmente la experiencia del coche real. Los añadidos cinematográficos, como el reactor de flujo canalizado en la zaga y los paneles adicionales del kit de viaje en el tiempo, se integran sobre esa base con el mismo cuidado de detalle, y el acabado metalizado sin pintura conserva el aspecto de acero cepillado que hizo del DeLorean un objeto tan distintivo incluso antes de su papel cinematográfico.
Un icono de cine de referencia en cualquier colección
Dentro del coleccionismo de vehículos de cine, el DeLorean ocupa un lugar de referencia casi obligado, comparable en reconocimiento al Batmóvil o al DB5 de James Bond, y su condición de coche real de producción limitada, más allá de su papel cinematográfico, le da una doble capa de interés histórico. Para cualquier vitrina dedicada al cine de ciencia ficción de los años ochenta, esta pieza funciona como ancla central, el punto de partida natural alrededor del cual construir el resto de la colección temática.










