
Chevrolet Corvette C2 Sting Ray Sebring Silver Norev 1:18

Este modelo está agotado. Déjanos tu correo y te avisaremos cuando vuelva a estar disponible.
Ficha técnica
- Marca del coche
- Chevrolet
- Fabricante de modelos
- Norev
- Escala
- 1:18
- Material
- Metal
- Estado del modelo
- Modelo Nuevo
- SKU
- 189052
- Año
- 1963
- Época
- 1960s
- Tipo de carrocería
- Coupé
- Clase de vehículo
- Clásicos Vintage
- Partes móviles
- No
- Estado del embalaje
- Nuevo
- Tipo de modelo
- Modelos de Calle
- EAN / GTIN
- 3551091890522
Sobre el Chevrolet Corvette C2 Sting Ray Sebring Silver Norev 1:18
TL;DR: El Chevrolet Corvette C2 Sting Ray en Sebring Silver, diecast 1:18 de Norev, reproduce el coupé de 1963 con su icónica ventana trasera dividida. Norev entrega una pieza de gama media fiel a las proporciones del original, pensada para colecciones centradas en deportivos americanos vintage de los sesenta.
Solo en su primer año de producción, el Corvette Sting Ray lució una ventana trasera dividida por una nervadura central, un detalle tan discutido como celebrado que Chevrolet retiró al año siguiente.
Un detalle de un solo año en diecast de gama media
El Sebring Silver tiene un acabado metalizado que resalta bien las líneas tensas del C2, y Norev cuida especialmente la reproducción de esa ventana trasera dividida, el rasgo que convierte a este año concreto en uno de los más buscados por aficionados al Corvette. Los ajustes de carrocería son correctos y propios de una pieza de gama media, con el capó largo y los faros escamoteables bien definidos. El interior mantiene volúmenes reconocibles sin llegar al detalle exhaustivo de una gama superior. Es una reproducción que acierta en el rasgo que realmente importa a quien conoce la historia de este modelo concreto.
El Sting Ray de 1963 y su lugar en la historia del Corvette
El C2, presentado en 1963, marcó un salto radical de diseño respecto al C1 original, incorporando faros escamoteables y una silueta mucho más agresiva inspirada en el mundo de las carreras. La ventana trasera dividida, exclusiva de este primer año, generó debate incluso dentro de General Motors por limitar la visibilidad, y desapareció en el modelo de 1964. Esa brevedad es exactamente lo que ha convertido al Sting Ray de 1963 en una pieza de referencia para coleccionistas de Corvette. En una vitrina organizada por generaciones del modelo, este ejemplar plateado documenta un año que no se repitió.














