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Mercedes 300 SL W198 Roadster Norev 1:18

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Specifications

SKU 183890
Brand Mercedes
Manufacturer Norev
Scale 1:18
Material Metal
Model Condition Modelo Nuevo
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About This Model

El Mercedes 300 SL Roadster 1:18 Norev es una forma directa de llevar a tu vitrina uno de los deportivos más deseados de la posguerra. En el coleccionismo, el W198 no se valora solo por su silueta: representa la transición de Mercedes-Benz desde la competición y la innovación técnica hacia el gran turismo de lujo. Esta versión Roadster de 1957, con capota bajada y proporciones largas y limpias, funciona especialmente bien en escala 1:18 porque permite apreciar la línea del coche y su postura baja sin necesidad de acercarse demasiado. La elección de diecast (metal) suma esa sensación “de pieza” al cogerla y recolocarla en la estantería, algo que muchos coleccionistas españoles prefieren para modelos de calle que van a convivir con otras miniaturas en vitrinas abiertas.

Un icono de Mercedes: del “Gullwing” al Roadster W198

Dentro de la familia 300 SL, el nombre suele evocar inmediatamente al famoso Coupé “alas de gaviota”, pero el Roadster tiene un encanto propio que muchos coleccionistas acaban prefiriendo. Su perfil abierto realza el carácter de gran turismo: elegante, deportivo y pensado para disfrutar de la carretera más que para impresionar en un circuito. En el imaginario del automóvil clásico, el 300 SL simboliza esa época en la que la ingeniería alemana buscaba ser punta de lanza y, a la vez, profundamente refinada. Tener el Roadster en miniatura aporta variedad frente a la típica colección de coupés cerrados, y crea un contraste perfecto con otros Mercedes de los años 50 y 60: berlinas de representación, cabrios y deportivos que comparten ese lenguaje de diseño sobrio pero reconocible al instante.

Para el coleccionista, el año 1957 también ayuda a situar la pieza en un momento concreto del clasicismo europeo: carrocerías aún muy “esculturales”, cromados presentes pero medidos, y una estética que no necesita alerones ni agresividad para transmitir carácter. En una vitrina temática de los 1950s, el 300 SL Roadster suele convertirse en el punto de atracción por su mezcla de prestigio, historia y belleza. Y, a nivel de búsqueda en Google.es, el término “Mercedes 300 SL W198” es el que diferencia al aficionado que sabe exactamente lo que quiere, algo clave para atraer tráfico con intención de compra.

Norev a escala 1:18: enfoque realista y presencia de vitrina

Norev tiene una trayectoria muy reconocible en el mundo de las miniaturas: apuesta por interpretaciones fieles, con buena lectura de formas y un acabado pensado para el coleccionista que quiere realismo sin entrar en el terreno de la artesanía ultralimitada. En este Mercedes 300 SL Roadster, la escala 1:18 es la aliada natural: es lo bastante grande como para disfrutar de la carrocería abierta y del habitáculo a simple vista, pero sigue siendo una escala práctica para montar una colección amplia de clásicos europeos. En mano, el diecast aporta peso y robustez; al moverlo, se nota más “coche” que “objeto decorativo”, y eso encaja muy bien con una pieza que aspira a ser un clásico atemporal, no una moda.

En modelos abiertos, el interior forma parte del impacto visual. A 1:18, la cabina queda siempre expuesta, así que el acabado general y la coherencia de tonos cobran importancia en la vitrina. También es una escala en la que la postura del coche —altura aparente, proporción rueda/paso de rueda y longitud del capó— determina si la miniatura transmite credibilidad. Por experiencia, los coleccionistas suelen evaluar primero la “vista a dos metros”: si el perfil y la stance son correctos, el modelo gana puntos incluso antes de mirar detalles finos. Norev suele cumplir precisamente en ese terreno, ofreciendo un conjunto convincente que luce bien en estantería tanto con iluminación cálida como con luz blanca de vitrina.

Diecast: sensación de pieza y convivencia con tu colección

Elegir diecast para un clásico como este tiene una lógica práctica. En una colección viva —donde rotas modelos, reorganizas por décadas o marcas, o simplemente limpias la vitrina con frecuencia— el metal soporta mejor el uso cotidiano que algunas alternativas más delicadas. Además, en el coleccionismo de coches de calle, el diecast encaja con la expectativa de “objeto duradero”: es una miniatura que puedes disfrutar sin estar constantemente pendiente de la fragilidad. Esto no convierte al diecast en “mejor” en términos absolutos; simplemente responde a un tipo de coleccionista que prioriza manipulación cómoda, sensación de solidez y una relación calidad/precio muy equilibrada para llenar la escala 1:18 con coherencia.

Si estás comparando materiales, el razonamiento típico es sencillo: resina suele atraer cuando buscas superficies muy limpias y un enfoque más de exposición permanente; diecast, cuando quieres presencia y resistencia en el día a día. En el caso del Mercedes 300 SL Roadster W198, esa elección tiene sentido porque es un coche que invita a mirarlo desde todos los ángulos: el capó largo, la cintura suave y la parte trasera redondeada funcionan muy bien como “escultura” en miniatura, y el metal ayuda a reforzar esa percepción de objeto con entidad. Para muchos coleccionistas españoles, que combinan piezas de gama media con algunas premium, un Norev 1:18 diecast es ese punto dulce: suficientemente serio en vitrina y razonable para seguir ampliando la colección.

Cómo encaja en una colección: Mercedes, años 50 y deportivos europeos

Este 300 SL Roadster es una pieza puente ideal. Si coleccionas Mercedes, te sirve como icono central entre coches de preguerra y la era moderna; si coleccionas deportivos europeos, conecta con la edad dorada del gran turismo, cuando la elegancia era parte del rendimiento. También funciona como contraste dentro de una estantería dominada por coches de competición: frente a liveries llamativas y alerones, el Roadster aporta calma y clase, y aun así mantiene una fuerte carga emocional por su estatus de leyenda.

En el mercado, el 300 SL suele existir en distintas escalas y enfoques, y ahí la 1:18 es especialmente agradecida: te permite dedicarle un espacio protagonista sin que se coma toda la vitrina. Para búsquedas habituales en España, términos como “maqueta Mercedes 300 SL 1:18” o “Mercedes 300 SL Roadster 1:18 Norev” reflejan exactamente el momento de decisión del comprador: ya no está explorando “coches clásicos”, está comparando fabricantes, escalas y disponibilidad. Si esa es tu fase, este modelo ofrece un equilibrio convincente entre fidelidad visual, presencia y practicidad, con el atractivo añadido de representar uno de los Mercedes más reconocibles de todos los tiempos.

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